Medina de Rioseco, la gran Semana Santa de la Ciudad de los Almirantes
Es una de las localidades más especiales de España en estas fechas, donde se combina la tradición y la pasión de sus pasos de Semana Santa con un notable patrimonio arquitectónico y cultural
La Muy Noble y Muy Leal ciudad de Medina de Rioseco, en pleno corazón de Tierra de Campos, hunde sus raíces en la prosperidad comercial del Siglo de Oro, en el poder nobiliario de los Almirantes de Castilla y en una profunda religiosidad. Algunas de sus cofradías figuran entre las más antiguas de España. En vísperas de la Semana Santa viajamos hasta esta localidad vallisoletana para adentrarnos en su historia y en el esplendor que ha llevado a conservar una Pascua que aquí se vive todo el año, núcleo de las celebraciones penitenciales surgidas tras el Concilio de Trento.
Capital de una de las cuatro Cuadrillas de Tierra de Campos en la Edad Media y sede de los poderosos Almirantes de Castilla en los siglos modernos, además de estrechamente vinculada a la Mesta, la ciudad conserva un notable patrimonio arquitectónico y cultural.
Fiesta de Interés Turístico Internacional
En aquel tiempo de fervor religioso y prosperidad económica por sus ferias y la lana surgieron las cofradías riosecanas más antiguas de España, como la de la Santa Vera Cruz (1545), aún vinculada al convento de San Francisco, junto a la Pasión, la Quinta Angustia, la Soledad o el Santo Sepulcro, que custodia los pasos más emblemáticos del Encuentro. Hoy diecisiete cofradías y más de 4.000 cofrades sostienen una Semana Santa única, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional y convertida en la principal seña de identidad de la ciudad. Pasa la vida pero no pasan sus pasos, tal y como escribió sobre ellos Unamuno en 1932.
